¿Y si no fuera D'Hondt? El 29N con los sistemas de Reino Unido, Francia, Italia y Grecia
Con el voto que pronosticamos hoy, el sistema electoral no cambia quién suma: PP y Vox tendrían mayoría con casi cualquier sistema. Lo que cambia es todo lo demás. Con un mayoritario a la británica, el PP tendría mayoría absoluta él solo en nueve de cada diez simulaciones y Vox se quedaría con nueve diputados; a dos vueltas, como en Francia, el PSOE llegaría a 154 escaños, 46 más que con el sistema actual, y la derecha solo sumaría mayoría en seis de cada diez casos; con un reparto proporcional nacional, Vox y el Frente Amplio ganarían 28 escaños entre los dos. D'Hondt, tan criticado, queda en medio; y cambiar solo la fórmula por la de Sainte-Laguë quitaría al PP unos 11 escaños sin alterar la mayoría de la derecha.
Cada noche electoral se repite la queja: el sistema D’Hondt favorece a los grandes y castiga a los pequeños. Es verdad en parte, pero conviene preguntarse frente a qué. Para responder, hemos aplicado al voto que pronosticamos hoy para el 29N cinco sistemas electorales que se usan en otras democracias, además del nuestro. Son las mismas 2.000 simulaciones del pronóstico, con los mismos votos; solo cambia la forma de convertirlos en escaños.
Seis maneras de repartir 350 escaños
D’Hondt por provincias (el actual). Cada provincia reparte sus escaños por D’Hondt, con una barrera del 3 % en la provincia.
Proporcional nacional. Un único distrito de 350 escaños para toda España, repartido de forma estrictamente proporcional (restos mayores), con una barrera del 3 % del voto nacional. Es lo más parecido a los sistemas de Países Bajos o Israel.
Mayoritario a una vuelta, como en Reino Unido o Estados Unidos. España dividida en 350 distritos de un diputado cada uno; gana el escaño el candidato más votado del distrito, aunque no tenga mayoría.
Mayoritario a dos vueltas, como en Francia. Los mismos 350 distritos. Gana en primera vuelta quien supera el 50 %; si nadie lo hace, pasan a la segunda los candidatos con al menos el 12,5 % del censo (como mínimo, los dos primeros), y gana el más votado en la segunda.
Mixto, como en Italia. 129 diputados (el 37 %, como en Italia) se eligen en distritos de uno a una vuelta, y los otros 221 por proporcional nacional, sin compensación entre las dos partes.
Premio al ganador, como en Grecia. Reparto proporcional nacional, pero el partido más votado recibe un premio de escaños si supera el 25 % del voto: 20 escaños más uno por cada medio punto por encima del 25 %, hasta un máximo de 50, en la ley griega para 300 escaños; aquí, ampliado a 350.
Los resultados
Escaños medios de cada partido con cada sistemaMedia de 2.000 simulaciones del pronóstico de hoy, con los mismos votos en todos los sistemas.
Mayoría absoluta: 176 escaños (la línea discontinua marca la mitad de la cámara).
Sistema
PP
PSOE
Vox
Frente Amplio
PP solo, mayoría absoluta
PP y Vox, mayoría absoluta
D’Hondt por provincias (actual)
133
108
66
12
0 %
98 %
Proporcional nacional
130
111
77
29
0 %
99 %
Mayoritario a una vuelta
221
105
9
0
90 %
94 %
Mayoritario a dos vueltas
181
154
6
0
57 %
63 %
Mixto (Italia)
169
105
51
18
41 %
98 %
Premio al ganador (Grecia)
152
102
68
25
2 %
96 %
La primera conclusión es que la mayoría de PP y Vox no depende del sistema: con cinco de los seis, la suman en más del 90 % de las simulaciones. Lo que el sistema decide es si el PP gobierna solo, cuánto pesa Vox y si el Frente Amplio existe en el Congreso.
Proporcional nacional: Vox y el Frente Amplio, los grandes beneficiados
Si toda España fuera una sola circunscripción, el PP perdería unos 3 escaños respecto al sistema actual y el PSOE ganaría 3. Los grandes beneficiados serían Vox, que pasaría de 66 a 77, y sobre todo el Frente Amplio, que pasaría de 12 a 29: es el partido al que más castiga el reparto por provincias, porque en muchas pequeñas su voto no llega para un escaño.
Hay un matiz importante. Con una barrera del 3 % del voto nacional, como la que hemos usado, desaparecerían casi todos los partidos nacionalistas y regionalistas: ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG o Coalición Canaria tienen menos del 3 % de los votos de toda España, aunque sean grandes en su territorio. Con una barrera más baja, como la de Países Bajos, conservarían más o menos los escaños que les corresponden por voto.
Mayoritario a una vuelta: un PP con mayoría absoluta y un Vox casi borrado
Es el sistema que más cambia el resultado. Con el 31 % del voto, el PP ganaría de media 221 de los 350 distritos (entre 153 y 268 en el 90 % de las simulaciones) y tendría mayoría absoluta él solo en el 90 % de los casos. El PSOE se quedaría en 105. Vox, con casi el 19 % del voto, ganaría solo 9 distritos: queda segundo o tercero en casi todos. El Frente Amplio desaparecería.
Los únicos partidos que resisten son los que concentran su voto en un territorio: EH Bildu (7 escaños) y el PNV (5) ganarían sus distritos en el País Vasco y Navarra. Es lo que ocurre en Reino Unido, donde en 2024 el Partido Laborista obtuvo el 63 % de los escaños con el 34 % de los votos, y donde los nacionalistas escoceses o galeses sobreviven gracias a su concentración.
Este sistema es también el más incierto: el PP podría sacar entre 153 y 268 escaños, porque en cientos de distritos la diferencia entre el primero y el segundo es pequeña y un punto nacional cambia decenas de escaños.
Dos vueltas, como en Francia: el gran beneficiado es el PSOE
A dos vueltas, casi ningún distrito se decide en la primera: solo el 2 %. En el resto, la segunda vuelta enfrenta sobre todo al PP y al PSOE (el 63 % de los casos), y en seis de cada diez hay tres o más candidatos en la segunda vuelta, como en las «triangulares» francesas.
Lo decisivo es a quién votan en la segunda vuelta los electores cuyo partido ha quedado fuera. Lo hemos estimado con la segunda preferencia que declaran los votantes en el CIS: el 66 % de los votantes de Sumar pondría al PSOE como segunda opción, el 58 % de los de Vox al PP, y solo el 28 % de los del PP a Vox. El resultado es que el PSOE, que recoge la mayor parte del voto del Frente Amplio, gana casi 50 escaños respecto a un sistema a una vuelta: 154. El PP se queda en 181, con mayoría absoluta en el 57 % de las simulaciones, y la suma de PP y Vox baja al 63 %. Vox, de nuevo, apenas saca escaños.
Es el único sistema en el que la mayoría de la derecha deja de ser casi segura: la izquierda (PSOE, Frente Amplio y Podemos) tendría mayoría en el 28 % de las simulaciones, y con los nacionalistas, en el 36 %.
Mixto, como en Italia: el PP cerca de la mayoría
Con 129 distritos uninominales y 221 escaños proporcionales, el PP ganaría la mayor parte de los distritos y sumaría 169 escaños, a siete de la mayoría absoluta, que alcanzaría solo en el 41 % de las simulaciones. Vox bajaría a 51 y el Frente Amplio a 18. La mayoría de PP y Vox seguiría siendo casi segura (98 %).
Premio al ganador, como en Grecia
Con el 31 % del voto, el PP recibiría un premio de unos 37 escaños y llegaría a 152. No le bastaría para la mayoría absoluta (solo en el 2 % de las simulaciones): el premio griego está pensado para dar la mayoría a quien supera el 40 %, como hizo Nueva Democracia en 2023 con 158 de 300 escaños. Vox y el Frente Amplio, con el resto repartido de forma proporcional, quedarían en 68 y 25.
Misma provincia, otra fórmula: Sainte-Laguë e Imperiali
Parte de la queja contra D’Hondt no va contra la fórmula, sino contra las provincias pequeñas. Para separar las dos cosas, hemos repetido el reparto con las mismas 52 circunscripciones y la misma barrera del 3 %, cambiando solo los números entre los que se dividen los votos de cada partido:
Sainte-Laguë, del matemático francés André Sainte-Laguë (1910): divide entre 1, 3, 5, 7… en lugar de entre 1, 2, 3, 4…. Se usa en Alemania y en Nueva Zelanda, y es una de las alternativas a D’Hondt que más se proponen en España.
Sainte-Laguë modificado, con un primer divisor de 1,4 en lugar de 1, como en Noruega, para frenar algo a los partidos más pequeños.
Imperiali, que divide entre 2, 3, 4… y favorece aún más que D’Hondt a los grandes. Se ha usado durante décadas en las elecciones municipales de Bélgica.
Mismas provincias, otra fórmulaEscaños medios de cada partido con las 52 circunscripciones actuales y la barrera del 3 %, cambiando solo los divisores. 2.000 simulaciones del pronóstico de hoy.
D'Hondt por provincias (el actual)
PP133,0
PSOE108,0
Vox66,0
Frente Amplio12,0
Otros32,0
Sainte-Laguë por provincias
PP122,0
PSOE102,0
Vox71,0
Frente Amplio18,0
Otros36,0
Sainte-Laguë modificado (1,4) por provincias
PP127,0
PSOE106,0
Vox68,0
Frente Amplio14,0
Otros33,0
Imperiali por provincias
PP148,0
PSOE112,0
Vox56,0
Frente Amplio8,0
Otros27,0
Fórmula
PP
PSOE
Vox
Frente Amplio
PP y Vox, mayoría absoluta
D’Hondt (el actual)
133
108
66
12
98 %
Sainte-Laguë
122
102
71
18
98 %
Sainte-Laguë modificado (1,4)
127
106
68
14
98 %
Imperiali
148
112
56
8
98 %
Con Sainte-Laguë, el PP perdería unos 11 escaños y el PSOE unos 5. Los ganarían sobre todo el Frente Amplio (7 más) y Vox (6 más), y en menor medida partidos medianos como Adelante Andalucía, el BNG o Podemos (uno más cada uno). Con la versión modificada, el efecto se reduce más o menos a la mitad. Con Imperiali, al revés: el PP subiría a 148 y Vox bajaría a 56.
Frente al proporcional nacional, la fórmula explica la mitad de lo que pierde Vox con el sistema actual (6 de 11 escaños) y dos quintos de lo que pierde el Frente Amplio (7 de 17); el resto se debe al tamaño de las provincias. Y, de nuevo, la mayoría de PP y Vox no cambia con ninguna de las tres fórmulas.
Qué dice esto de D’Hondt
El sistema español no es tan desproporcionado como se suele decir. Comparado con un proporcional nacional, favorece algo al PP y castiga sobre todo al Frente Amplio y, en menor medida, a Vox, por el efecto de las provincias pequeñas que contamos en esta serie. Pero comparado con los sistemas mayoritarios, que dan mayorías absolutas con un tercio del voto, D’Hondt por provincias está mucho más cerca de la proporcionalidad.
Y una lección sobre el 29N: la mayoría de la derecha no es un efecto del sistema. Con el voto que pronosticamos, PP y Vox la tendrían con casi cualquier forma de contar.
Lo que no recoge el cálculo
Los partidos y los votantes cambiarían su comportamiento. Con un sistema mayoritario, los partidos pequeños se aliarían o se retirarían, y muchos votantes votarían útil desde la primera vuelta. Aplicamos los sistemas a los votos de hoy, que se emiten pensando en D’Hondt.
Los distritos son nocionales. Hemos dividido cada provincia en distritos de población parecida juntando secciones censales consecutivas en el orden de su código, que agrupa municipios y barrios, aunque no garantiza que cada distrito sea un territorio continuo. Unos distritos dibujados de otra forma darían otros resultados, sobre todo en los mayoritarios.
Las segundas vueltas usan la segunda preferencia del CIS de la campaña de 2023 (estudio 3416), y suponen que quien no tiene a un finalista como segunda opción se abstiene.
La barrera nacional del 3 % del proporcional, del mixto y del griego deja fuera a los partidos nacionalistas; es una decisión del ejercicio, no una ley de la naturaleza.
El voto exterior no entra en los sistemas por distritos, que se calculan con el voto de las secciones censales.
Cómo lo hemos calculado
Votos. Las 2.000 primeras simulaciones del pronóstico de hoy, con el voto de cada partido en cada provincia. Para los distritos, el voto de 2023 de cada sección censal se desplaza (en escala logística) hasta cuadrar con el voto provincial de cada simulación.
Distritos. 350 (y 129 para el mixto) repartidos entre provincias según el censo de 2023, con un mínimo de uno por provincia.
Comprobación. Con el sistema actual, la simulación da al PP 133,4 escaños de media, prácticamente lo mismo que el pronóstico publicado (133,5).
Código.articulo_sistemas.py, en el repositorio de altnalysis.