Pueblos y ciudades: la nueva izquierda es urbana y Vox no distingue tamaños
En España la diferencia entre el voto rural y el urbano es menor de lo que suele creerse, con una excepción. La izquierda a la izquierda del PSOE (Podemos, Sumar, Más País) saca en las grandes ciudades casi el doble que en los pueblos pequeños, y Ciudadanos también fue un partido urbano. El PSOE es algo más fuerte en los pueblos; el PP, en los extremos. Vox sacó en 2023 lo mismo en una aldea que en Madrid: el 12 %. Y en los pueblos se vota más. Analizamos las siete generales de 2008 a 2023, municipio a municipio.
30 de octubre de 2026 · Miguel · Read in English
Cinco Españas por tamaño
Hemos sumado los resultados de las mesas electorales de las siete generales de 2008 a 2023 en cada uno de los 8.131 municipios. Los hemos agrupado por su número de electores residentes:
- Menos de 2.000 electores: 6.188 municipios, con 2,8 millones de votantes potenciales en 2023. Son tres de cada cuatro municipios de España, pero solo el 8 % del censo.
- De 2.000 a 10.000: unos 1.345 municipios y 6,1 millones de electores.
- De 10.000 a 50.000: unas 490 ciudades medianas y 9,9 millones.
- De 50.000 a 200.000: 89 ciudades y 8,5 millones.
- Más de 200.000: las 15 mayores ciudades, con 7,9 millones.
Menos de 2.000 electores
2.000–10.000
10.000–50.000
50.000–200.000
Más de 200.000
La nueva izquierda, un fenómeno urbano
Es la diferencia más grande y la más estable. En 2015, Podemos y sus aliados sacaron el 26,7 % en las ciudades de más de 200.000 electores y el 16,3 % en los municipios de menos de 2.000. En 2023, Sumar y sus aliados sacaron el 15,2 % frente al 8,2 %. En todas las elecciones la izquierda del PSOE ha sacado en las grandes ciudades entre 1,5 y 2 veces lo que en los pueblos. Ciudadanos siguió el mismo patrón: el 17,6 % en las grandes ciudades en abril de 2019 frente al 11,8 % en los pueblos. Los dos partidos nuevos de la década de 2010 nacieron urbanos y nunca llegaron a implantarse en la España rural.
El bipartidismo resiste mejor en los pueblos
- El PSOE ha sido en todas las elecciones algo más fuerte en los pueblos que en las grandes ciudades. La diferencia fue máxima en 2015, con el 26,8 % frente al 18,2 %, cuando Podemos le disputaba el voto urbano. En 2023 se redujo al 32,3 % frente al 30,0 %.
- El PP se parece más en los dos extremos. En 2015 y 2016 aguantó mejor en los pueblos (34,4 % frente a 29,6 % en 2015), porque Ciudadanos le quitaba más voto en las ciudades. En 2023, con Ciudadanos ya desaparecido, sacó casi lo mismo: 34,3 % en los pueblos y 34,9 % en las grandes ciudades.
Cuando aparecen partidos nuevos, los primeros en notarlo son los votantes urbanos; en los pueblos el voto cambia más despacio. Cuando los partidos nuevos se desinflan, el voto vuelve a parecerse en todas partes.
Vox, igual en todas partes
Es quizá el dato más llamativo. Vox no es un partido rural ni urbano: en 2023 sacó el 12,1 % en los municipios de menos de 2.000 electores, el 12,9 % en las ciudades medianas y el 12,3 % en las grandes. En noviembre de 2019 pasó lo mismo, con resultados entre el 13,8 % y el 15,8 %. Su mapa se explica por otras cosas, como la región, la edad o la agricultura intensiva (lo vimos en el artículo de Huelva y Almería), no por el tamaño del municipio.
Nacionalistas y participación
- Los partidos nacionalistas y regionalistas sacan el doble en los pueblos que en las grandes ciudades: el 10,1 % frente al 5,2 % en 2023. En Cataluña, Euskadi y Galicia, su voto es más rural que el de los partidos de ámbito estatal.
- En los pueblos se vota más. En 2023 votó el 74,7 % de los residentes de los municipios de menos de 2.000 electores, frente al 71,0 % de las grandes ciudades. Pasa en todas las elecciones.
Y antes de 2008
La historia completa empieza antes. Una idea muy extendida es que la España rural fue durante décadas el granero electoral del PSOE y, más tarde, del PP. Para comprobarlo con datos hacen falta los resultados por municipio de las generales de 1982 a 2004, que publica el Ministerio del Interior. No hemos podido descargarlos automáticamente. Ampliaremos este análisis en cuanto los tengamos, para no afirmar nada que no podamos medir.
Lo que hay que tener en cuenta
- El tamaño no es lo único que cambia. Los grupos mezclan regiones distintas. Por ejemplo, entre los municipios de menos de 2.000 electores pesan mucho Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha, y entre las grandes ciudades, Madrid y Barcelona. Parte de las diferencias es geográfica y no de tamaño.
- Son resultados agregados. Que un partido saque más en los pueblos no dice nada de cómo vota cada persona.
- Usamos el censo electoral, no la población. Los tramos se definen por electores residentes en cada elección, así que algún municipio cambia de grupo entre una elección y otra.
Cómo lo hemos calculado
- Datos. Resultados por mesa de las generales de 2008 a 2023 (Ministerio del Interior), sumados por municipio sin el voto exterior. Sumando el voto exterior, reproducen los totales del BOE en las siete elecciones. Los votos se agrupan por familias: «Sumar y afines» incluye IU, Podemos, Unidas Podemos, Sumar, Más País y Compromís, y «nacionalistas y regionalistas», CiU y Junts, ERC, PNV, Bildu, BNG, Coalición Canaria y otros partidos de ámbito propio.
- Tramos. Por electores residentes del municipio en cada elección: menos de 2.000; de 2.000 a 10.000; de 10.000 a 50.000; de 50.000 a 200.000, y más de 200.000.
- Código.
municipios_historico.py, en el repositorio de altnalysis.